
DÍA DEL INGENIERO EN ARGENTINA
Hoy, como cada 16 de junio, celebramos el Día del Ingeniero en la Argentina; una conmemoración que nos remonta a los inicios de la enseñanza de la Ingeniería en el país.
En el año 1855, el presidente de la República Argentina Carlos Enrique Pellegrini propuso la creación de la carrera de Ingeniería en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Tras diez años de esta primera iniciativa se firmó un decreto el 16 de junio y se comenzó a enseñar esta disciplina, dentro del Departamento de Ciencias Exactas de la UBA.
Y así, con el pasar del tiempo, se egresó el primer ingeniero civil de nuestro país: Luis Augusto Huergo; quien recibió su título en el año 1870. Huergo fue conocido por llevar adelante obras de canalización de los ríos Tercero, Cuarto y Quinto; como así también tuvo un rol protagónico en la construcción del puerto de San Fernando con un dique de carena, el primero en su tipo en el país.
Llegó entonces el año 1917, y nuestra Nación obtuvo a su primera ingeniera civil: Elisa Beatriz Bachofen; quien no sólo fue pionera en el país, sino que también es conocida por ser la primera ingeniera en toda Sudamérica.
Bachofen nació en la Ciudad de Buenos Aires y obtuvo su diploma tras elaborar una tesis sobre la actividad productiva en la instalación de una fábrica de hilados y tejidos hechos a base de algodón en la provincia del Chaco. No tardó en convertirse en directora técnica del Centro de Investigación Documentaria del Instituto Nacional de Tecnología Industrial, presidió e integró también el comité consultivo de la Comisión Nacional de Clasificación Decimal Universal del Centro de Documentación Científica.
Elisa Beatriz Bachofen y Luis Augusto Huergo son hoy verdaderos emblemas de la Ingeniería Argentina, y un ejemplo de la puesta en práctica de los conocimientos al servicio de la comunidad.
Este uso de conocimientos científicos, tecnológicos, de las ciencias exactas y con vistas a resolver necesidades humanas, fueron generando nuevos recursos para desarrollo económico y cultural de nuestro país.
En la actualidad, la puesta en valor del trabajo de los ingenieros se convierte en una necesidad constante por alcanzar toda clase de objetivos. Y nada sería posible sin las virtudes que la misma ingeniería ofrece: el trabajo en equipo, la interdisciplinariedad, la perspectiva estratégica y técnica, el óptimo uso de los materiales y recursos naturales, entre otras.
Tal es así que el rol del ingeniero y sus competencias son aplicables a diferentes actividades dentro de la vida profesional; si no fuera por las ciencias matemáticas y naturales adquiridas mediante el estudio, la experiencia y la práctica de la Ingeniería, muchos procesos económicos, sociales y culturales no podrían ser posibles.
Entonces, habar de Ingeniería es hablar de una mirada holística y de una disciplina que abarca los campos de la económica, la investigación, el desarrollo e innovación, el diseño, la construcción, etc. Como así también es referirse al manejo de todo tipo de componentes, equipos, máquinas, instalaciones, edificios, obras civiles, sistemas y procesos que hacen posible llevar adelante nuestra vida cotidiana.