
EN EL MARCO DEL DÍA DEL INGENIERO AGRÓNOMO
“LA UNIVERSIDAD NOS PREPARA PARA
ENFRENTARNOS A LOS CAMBIOS CONSTANTES”
Casado y con un hijo de apenas un año, Gabriel Alejandro Ibáñez Morales vive actualmente en la ciudad de Bandera, donde en el día a día, consolida su carrera de ingeniero agrónomo, título obtenido en el año 2014, en la Universidad Nacional de Santiago del Estero.
Gabriel Alejandro Ibáñez Morales, de 31 años, es ingeniero agrónomo. Se egresó de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) en el 2014. “Elegí una universidad pública porque siempre es mejor vista una universidad pública que una privada”, dice, a lo que agrega que nunca pensó en la posibilidad de irse a estudiar a otra provincia.
Casado y con un hijo de apenas un año, actualmente se encuentra radicado al sudeste de la provincia de Santiago del Estero, en la ciudad de Bandera, cabecera del departamento Belgrano. Allí se desempeña profesionalmente en una empresa privada “Agroempresa Colón”, donde junto a un colega y un administrativo a su cargo, realizan ventas de agroquímicos, semillas, fertilizantes y asesoramiento técnico a quienes así lo requieren.
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Al describir su perfil profesional, hoy definido como técnico-comercial, señala que este aspecto va desarrollándose “a medida que transita la vida profesional”, construcción en la que, según su relato, tiene peso el vínculo constante con la comunidad y la presencia no sólo del Estado, sino también de las organizaciones sociales, quienes constantemente velan por la realización de buenas prácticas agrícolas.
“Nosotros los profesionales, tratamos de realizar esas buenas prácticas, pero además guiamos a nuestros clientes para que también ellos las realicen, ya sea en la aplicación de agroquímicos fuera del ámbito urbano, la reducción de dosis, o también en el desarrollo de investigaciones constantes con la finalidad de reducir el uso de agroquímicos”, agregó.
Define al campo laboral del ingeniero agrónomo como muy extenso, ya que existe la posibilidad de trabajar en empresas privadas, el ámbito público, y dentro de estos, en lo comercial e incluso en el área de la investigación.
Al referirse a la formación profesional recibida en la UNSE, el joven egresado expresa que, si bien el profesional de su área se forma desde la teoría para intervenir en la práctica, el contexto donde luego desarrollan su profesión, los enfrenta a constantes desafíos, sin embargo, su tranquilidad radica en que, según su relato: “La universidad nos prepara para enfrentarnos a los cambios constantes”.
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Finalmente, y resaltando la importancia de la educación y formación recibida en esta universidad, el ingeniero Alejandro Ibáñez Morales, comparte un mensaje destinado a los estudiantes de la carrera Ingeniería Agronómica y futuros colegas: “Aprovechen cada momento de formación en la carrera, y una vez recibidos, desarrollen criterios de acción sólidos como profesionales, ya que son esos criterios, los que definen al profesional a partir de sus prácticas”. A lo anterior agrega: “Información tenemos, conocimientos tenemos, lo que nos queda es saber qué hacemos con eso, con qué criterios realizamos nuestras elecciones y tomamos nuestras decisiones profesionales”.