15/07/2020
Experiencia académica y cultural a pesar de la pandemia
La UNSE, un hogar para las estudiantes de intercambio internacional
Ana Isabel Camacho Suárez y Wendy Melissa Caviedes Ramírez (Universidad Libre de Colombia), Ana Gabriela González Duarte (Universidad Nacional de Concepción) y Laura Estefany Maldonado Murillo (Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud, Bogotá), llegaron a Santiago del Estero para estudiar en la UNSE; se adaptaron a la virtualidad y viven esta experiencia única con entusiasmo, a pesar de las dificultades provocadas por la pandemia.

Las jóvenes están unidas por una fuerte amistad.
Los programas de intercambio y movilidad estudiantil, que son posibles gracias a convenios y redes de cooperación entre las universidades del mundo, permiten la internacionalización de la educación superior y una experiencia única para los estudiantes en cuanto a formación académica, social y principalmente cultural. En este camino, la UNSE, ha abierto sus puertas a hermanos latinoamericanos y de otras regiones del mundo y, este año 2020, a pesar de la pandemia y sus consecuencias, se ha convertido en el hogar de estudiantes que desde el mes de marzo, viven en nuestra provincia, estudian en nuestra universidad, y transitan una experiencia inolvidable.
Ellas son Ana Isabel Camacho Suárez, quien cursa sus estudios en la Universidad Libre de Colombia, y pudo integrarse a materias en la carrera de Licenciatura en Biotecnología, al igual que Wendy Melissa Caviedes Ramírez, alumna de la misma universidad, quien cursó estos meses materias propias de la Licenciatura en Trabajo Social.
Ambas pudieron concretar el intercambio al inscribirse en el Programa Académico de Movilidad Educativa (PAME). Con ellas, estuvieron Ana Gabriela González Duarte de la Universidad Nacional de Concepción, Paraguay quién a través del Programa ZICOSUR Universitaria pudo cursar algunas materias en la carrera de Ingeniería Civil y Laura Estefany Maldonado Murillo, estudiante del programa PILA y proveniente de la Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud, Bogotá, Colombia, cursó en la carrera Licenciatura en Enfermería.
El Programa ZICOSUR es una red de universidades públicas de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile y Paraguay; mientras que PILA es el Programa de Intercambio Académico Latinoamericano de estudiantes de grado entre universidades argentinas, colombianas y mexicanas.
La Universidad, a través de la Dirección General de Relaciones Internacionales que depende de la Secretaría de Vinculación y Transferencia Tecnológica, ha podido contener y acompañar a las alumnas, transitar junto a ellas la adaptación a la nueva realidad de aprender a través de la virtualidad; abrazar cuando la preocupación se hacía presente y seguir viviendo la experiencia como enriquecedora.

Las estudiantes se adaptaron a la nueva forma de estudiar, en tiempos de COVID
Como en casa
El aislamiento social, preventivo y obligatorio primero y el distanciamiento ahora, configuraron vivencias que sin lugar a duda, marcarán la formación de estas jóvenes. “Este intercambio y todo lo que he vivido, es muy diferente a lo que me esperaba, aunque esta cuarentena me ha dejado muchos aprendizajes, de adaptación a situaciones nuevas, pero también de resiliencia ante cualquier situación que se nos presente, dice Laura Estefany Maldonado.
Coinciden las estudiantes en señalar la calidad humana de las personas con las que se encontraron y compartieron según las circunstancias actuales. En este sentido, resaltan la amabilidad de sus compañeros, profesores y responsables de las áreas encargadas de acompañarlas, de quienes obtuvieron siempre el “apoyo constante, haciéndonos sentir que están allí ante cualquier necesidad”, dice Wendy Melissa Caviedes Ramírez, quien reconoce que conductas como estas, ayudaron mucho, sobre todo en momentos donde el extrañar a la familia y amigos sumada a la preocupación propia del contexto de pandemia, se potenciaban.
Al marcar las diferencias culturales entre sus países y Argentina y específicamente con Santiago del Estero subrayan lo positivo de conocer otras culturas y aprender de ellas.
En lo académico, sin dejar de señalar lo abrupto del paso de la modalidad presencial a la virtualidad, también etiquetan de manera positiva este cambio. “A pesar de que no fue lo que esperaba y lo que siempre me imaginé desde un principio, agradezco a todas las personas que hicieron que esta sea una bonita experiencia”, enfatiza Ana Gabriela González.
“Aquí me sentí como en casa, son personas muy cálidas con una apertura única”, dice Ana Isabel Camacho Suárez, quien pasó su cumpleaños en nuestra provincia. Para ella, más allá del intercambio cultural, esta experiencia influyó tanto en el campo académico que cambió su perspectiva como profesional.
En este contexto, nuestra Universidad, la universidad pública y gratuita abraza fuerte y contiene a quienes, lejos de sus lugares, se convierten en nuestros preciados huéspedes.

Antes del ASPO pusieron conocer hacer salidas para conocer el ser santiagueño y su gastronomía.
La Universidad, un hogar
La UNSE recibe y envía año tras año a estudiantes de todo el mundo, pero la pandemia ha convertido esta experiencia en un desafío para quienes trabajan en el área que gestiona estos programas de movilidad. Así lo cuenta Josefina Reyes de la Dirección General de Relaciones Internacionales de la UNSE. “Las jóvenes llegaron en marzo antes de que se decretara el ASPO en el país. Desde el principio, y a pesar de ser cuatro desconocidas, se unieron en una amistad que continua hasta hoy, y que la situación ha fortalecido aún más”, contó.
“Es un desafío grande, desde el primer momento como Universidad la prioridad fue el bienestar de las estudiantes, no solamente físico sino también emocional, teniendo en cuenta que están lejos de sus casas, que podían tener miedo, estar asustadas”, explicó Josefina Reyes quien resaltó que la UNSE continuará acompañándolas hasta que se garantice el regreso a sus países y sus familiares.