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Entrevista y homenaje
“Mi padre se dedicó a estudiar la naturaleza y los recursos de su provincia”
En el día del Ingeniero Forestal, rendimos homenaje a Néstor René Ledesma, “Maquinita”, a través del recuerdo de su hija María Angélica Ledesma. Su pensamiento y el legado de uno de los precursores de la educación pública en Santiago del Estero y de las Ciencias Forestales en la Argentina.
Domingo 16 de agosto de 2020
El sentido de pertenencia a la Universidad Pública, es el sentimiento de aquellos que han pasado por ella, que aprendieron a valorarla, que conocieron su historia y los protagonistas que la hicieron posible. El ingeniero Néstor René Ledesma, no solo fue padre fundador de la Facultad de Ciencias Forestales, sino uno de los precursores de la educación pública en la provincia y de las ciencias forestales argentinas. Su indiscutido legado está vivo en las aulas y en la formación profesional de esa juventud que tanto admirada. Hoy, 16 de agosto, Día del Ingeniero Forestal, rememoramos su pensamiento a través del relato de su hija, la Mg. María Angélica Ledesma, docente e investigadora de la UNSE.
¿Cómo era Néstor René Ledesma en su vida profesional?
Fue una persona muy metódica y responsable, tanto en su vida personal como profesional. Sus ideas claras y sus proyectos que nunca perdieron vigencia, demostraron que siempre supo cuál era su misión en la vida: el desarrollo del talento de la juventud de Santiago y su lucha incansable por la educación superior.
Trabajó con un ritmo incansable, tenaz, sin perder nunca el entusiasmo y la disciplina, todo lo hacía con apasionamiento. Hasta el último día de su vida, con sus casi 100 años, se levantaba a la mañana a la hora de siempre, desayunaba y se instalaba en el escritorio, a trabajar, hasta que mi madre lo llamaba para almorzar, pensando siempre en dejar su legado escrito.
¿Cómo se construyó la idea de generar una carrera de Ingeniería Forestal en Santiago del Estero?
Al volver a Santiago a los 37 años, en el año 1953, mi padre observó que los recursos naturales de la provincia eran explotados indebidamente porque, a su parecer, las personas no entendían el funcionamiento del ecosistema y de los recursos naturales. Decían, que Santiago del Estero era una provincia pobre, pero él la veía como una provincia rica en recursos naturales, entonces consideraba imprescindible una Facultad de Ciencias Forestales para estudiar a la provincia en profundidad y explotar sus recursos de una manera racional y sustentable.
La idea le surgió en un viaje de Buenos Aires a Santiago, en el que observando desde el avión el paisaje santiagueño, quedo maravillado de sus bosques y, con su vision ecologista, pensó en el techo que genera el bosque para las personas, los animales y para el clima.
Siendo ingeniero agrónomo, vio que en Santiago había una riqueza forestal única en el mundo, sobre todo en la madera del quebracho colorado del que se habían hecho durmientes y hasta carbón; de una madera que es como el ébano, una madera que no se pudre, y que de 12 millones de hectáreas quedaban nada más que 4 millones. Además de la explotación a las personas que trabajaban en los obrajes, que recibían por su trabajo vales para comprar comida en la proveeduría del dueño del obraje, que en general no era santiagueño.
Creó luego la carrera de industrias forestales para potenciar el aprovechamiento de la madera y también creó el IFIA y las cooperativas forestales para mejorar la calidad de vida de la gente.
¿Tiene alguna anécdota para destacar dentro de la vida profesional de Néstor René Ledesma?
Mi padre era una persona de mucha fe, en la última reunión con el rector de la Universidad de Córdoba, antes de la creación de la Facultad, el Rector le preguntó si le parecía conveniente una Facultad de Ciencias Forestales en Santiago del Estero, a lo que él le respondió: “Usted es más sabio que Dios”. El rector contestó que no, entonces él le dijo: “Si Dios puso bosques en Santiago por algo será”.
A los 65 años decidió jubilarse dejándole su lugar al Ing. Boleta, que era el adjunto en la catedra, considerando que era necesario dejar el lugar a los jóvenes que estaban más actualizados. Generó para dictar la cátedra de “Problemas Ecológicos Contemporáneos”, que fue una materia optativa en todas las carreras técnicas de la universidad y también el “Seminario de actuación profesional”, para preparar a los estudiantes del último año para su inserción en la vida profesional.
En esta fecha tan significativa ¿qué reflexión podría realizar respecto al legado que dejó su padre?
Mi padre decía: “Hemos podido cumplir con un mandato que nos impusimos: la ciencia del mundo, a casa”. Y decía también: “Santiago no tuvo nunca juventud propia, los jóvenes estudiaban afuera y en gran parte admiraban el lugar donde se habían instruido, y cuando venían a Santiago, el ideal de ellos era reproducir aquella provincia donde se capacitaron. En cambio, el ideal mío es que Santiago sea lo que debe ser”.
¿Cuál es el papel de la universidad? Se preguntaba: “Tiene un papel fundamental, al ilustrar la mente y darle el valor real que tiene. La mente es el tesoro más grande. Necesitamos talento, la fuerza que descubra, que oriente, eso es la universidad.
¿Algún mensaje que el Ing. Ledesma le haya dejado en sus últimos años?
Nosotros, los santiagueños, debemos orientar nuestro propio desarrollo. La solución de los problemas santiagueños debe darla el mismo Santiago. Necesitamos conocer las cualidades de los bienes que hemos recibido de El Creador. Mi padre se dedicó a estudiar la naturaleza y los recursos de su provincia.
Decía siempre: “Existen prejuicios negativos arraigados, muy arraigados: Que Santiago es pobre, monótono, y no tiene posibilidades. Que el santiagueño es apático; el calor y la aridez del ambiente son factores limitantes, por lo tanto, está condenada a la pobreza y al atraso. Tales prejuicios, aceptados por los estamentos directivos, durante un largo período histórico, ejercieron una poderosa influencia.
Sin embargo, “al estudiar con criterio científico las condiciones de la provincia, he podido comprobar con grata sorpresa que no es un territorio monótono; pues todas las regiones ecológicas de nuestro privilegiado territorio nacional, con la sola excepción de la Patagónica, convergen hacia su área central.
Sus condiciones ecológicas son excepcionales. Es deslumbrante encontrar flora y fauna abundante y variada, como expresión de una extraordinaria biodiversidad sobre los 30° de latitud. Es una verdadera sorpresa para el estudioso comprobar que, donde esperaba desierto como en todos los otros continentes, existe "El Bosque Impenetrable". Nuestros estudios darían nueva luz a la ciencia mundial’. (Extraído de su discurso en la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria).

¿Cuál cree que era la imagen que tenía el Ing. Ledesma respecto de Santiago del Estero?
Él pensó que si Dios lo hizo nacer en Santiago, él tenía que devolver en su provincia.
Sobre el pueblo santiagueño: “Ha sido maltratado toda la vida, y en cierto modo se ha aceptado eso. Con la universidad se inició una etapa nueva. La universidad le da dos cosas: el despertar intelectual y la juventud instruida”.
Continuó su análisis diciendo: “Santiago no tuvo nunca juventud propia, los jóvenes estudiaban afuera y en gran parte admiraban el lugar donde se habían instruido, y cuando venían, el ideal de ellos era reproducir aquella provincia donde se capacitaron. En cambio, el ideal mío es que Santiago sea lo que debe ser”.
Sin capacitación de alto nivel, Santiago permaneció olvidada y, frente a los avances que experimentó la humanidad, sufrió el atraso que atraviesa.
Recuperar la acción universitaria no fue tarea fácil. Vencer estructuras “tradicionales” y la desconfianza interna, creada en el tiempo, representó un esfuerzo conducido en múltiples frentes. (Introducción del Libro, Universidad en Santiago del Estero, Historia de su Recuperación)
¿Qué diría Néstor René Ledesma sobre la educación pública? ¿Qué reflexión realiza usted sobre la misma teniendo en cuenta que sigue siendo docente y coordinadora en la FHCSyS?
La Universidad Pública en Santiago fue su sueño. Quería que todos los jóvenes santiagueños tengan la posibilidad de desarrollar su talento, siempre pensó que la riqueza de un país está en la materia gris. La mente es el tesoro más grande, necesitamos talento, la fuerza que descubra, que oriente, eso es la universidad. La investigación es fundamental para generar la riqueza, los países más desarrollados han invertido justamente en educación. Él decía Japón es una isla con muy pocos recursos y, sin embargo, es una potencia mundial, en Israel se cultiva en el desierto con la tecnología, que surge de la mente humana.
Obviamente yo coincido con mi padre en la visión de la Universidad Pública. Yo estudie en la Universidad Católica de Santiago del Estero porque no quería irme de mi provincia y no existía la Universidad Nacional. Toda mi vida de estudiante estuvo marcada por la lucha por la creación de la UNSE, era el sueño de los jóvenes de esa época, hicimos manifestaciones, tomas de facultades, etc. enarbolando esa bandera. Su creación fue un hito en la vida de nuestra provincia.
Es un privilegio para mi haber desarrollado toda mi vida laboral en la UNSE, trabajé como Nodocente y como docente, desde jefe de Trabajos Prácticos hasta Profesor Titular con dedicación exclusiva, cargo con el que me jubilé y continúo trabajando en la dirección del Programa de Formación en Administración Publica en la FHCSyS. Soy una acérrima defensora de la Universidad Pública.
Saludamos calurosamente a todos los Ingenieros Forestales que trabajan en la UNSE en su día y los estrechamos a la distancia en un abrazo fraterno.